27/11/2014

GOOD FRIDAY AGREEMENT




Hoy he tenido la oportunidad de escuchar a David Trimble. Un hombre admirable por lo que representa, el proceso de paz en el Ulster. No importa si en su vida haya sido más un halcón o una paloma, su legado es el de la paz, como le reconoció ya hace años la academia sueca. Ahora reconvertido de unionista en tory, peer de la House of Lords, poder escucharlo ha sido un auténtico privilegio. Uno no sabe qué hay de especial en la política del Reino Unido, pero sí una voluntad de encuentro y de diálogo que uno echa en falta en los comportamientos autoritarios hispánicos. El desencuentro en lo ideológico –y, además, en lo religioso- que se resuelve con la voluntad del compromiso y de la búsqueda de soluciones desde una democracia radical que uno quisiera para sí mismo y su espacio geográfico.

Se ha referido, como no podía ser de otro modo, al Acuerdo de Viernes Santo de 1998, que puso fin a uno de los conflictos violentos más enquistados que había en Europa. Cómo, con cierta altura de miras, personas de procedencias tan distintas como Gerry Adams, John Hume, Bertie Ahern, Tony Blair o el propio David Trimble fueron capaces de alcanzar la paz. En el caso de Mr. Trimble, con la dificultad añadida de templar las facciones más radicales de los unionistas norirlandeses. No por casualidad años más tarde es un apacible lord conservador, alejado de las filas del unionismo protestante.

En términos generales, habló de su experiencia negociadora, de cómo manejarse políticamente. De que es fundamental la actitud de quien se sienta en la mesa, que sólo vale la de buscar genuinamente un compromiso. Pues en caso contrario, no hay nada que hacer. La postura de destruir al adversario o buscar imponerse no vale. De que las circunstancias importan también, como se puso de manifiesto, tras frustrarse la primera ronda de 1992, con la excarcelación de varios líderes republicanos irlandeses. Pero, sobre todo, se refirió a conceptos de práctica negociadora: el del consenso suficiente entre fuerzas representativas de ambas partes. El de la vocación negociadora como condición suficiente para un abandono de la violencia, pero siempre condicional a que se verifique la posición pacífica del otro. El del reconocimiento de que las negociaciones tienen que ser necesariamente duras.

Los problemas de las presiones sobre los negociadores fueron grandes, reconoció. También que no era suficiente con alcanzar un acuerdo político razonable, porque contaban demasiado los asuntos emocionales. Pero que, en tales situaciones, las cuestiones técnicas eran fundamentales, como lo era un buen ambiente negociador. Y, sobre todo, la asunción de la enorme responsabilidad que tenía cada una de las personas que participaban en el proceso.

Hoy no escuché a un hombre genial, sino a una persona normal, eso sí, dotada de un gran sentido práctico y de una fuerte intuición política. Y, sobre todo, un hombre de profundas convicciones democráticas. Tan lejos como uno pueda estar de su forma de pensar, estaría seguro de que tardaría muy poco en ponerse de acuerdo con él. Cuál fue la base del acuerdo. Algo tan sencillo como el uso de medios exclusivamente políticos y democráticos añadido al principio de la “doble mayoría”: los acuerdos fundamentales deberían asumirse por la mayoría sumada de los representantes de los republicanos católicos y de los unionistas protestantes. Y, como telón de fondo, que el estatus constitucional de Irlanda del Norte vendrá definido por la voluntad democrática de Irlanda del Norte y de la República de Irlanda. Es decir, una suerte de autodeterminación condicionada frente al Reino Unido y a Westminster.


¿Cuánto mejor irían las cosas en nuestro Reino si contáramos en las filas de la derecha con un puñado de Trimbles? Claro que las tradiciones son enormemente distintas. Pero sobre todo, las actitudes. El fue reacio a dar consejos a otros procesos, como el de Israel y Palestina. Sin embargo, reconoció cuánto había aprendido de la reconciliación y el proceso sudafricano, culminado pocos años antes.

21/11/2014

EL UKIP Y LA AGENDA DEL PARTIDO CONSERVADOR


 
Ayer el candidato del UKIP obtuvo el segundo escaño en Westmisnter para este partido, en la circunscripción de Rochester and Strood. Otra vez se trata de un tránsfuga del partido conservador, en este caso de Mark Reckless. En el contexto de la euforia del momento, el líder del partido, Nigel Farage, dijo alguna que otra cosa lúcida. Entre otras, que claramente el voto al UKIP había dejado de ser un voto de protesta y es ahora un voto posibilista. Es verdad, como ponía de manifiesto un alterado e irritado David Cameron en una rueda de prensa de hoy.

El órdago institucional que plantea el UKIP es muy importante y está condicionando de forma decisiva la política inglesa. El Partido Conservador, afectado en su facción más anti-Unión Europea y populista, se ve en la necesidad de expresar más allá de lo razonable toda su esencia euroescéptica. Por más que ayer se escandalizaran de unos excesos ciertamente xenófobos de su exconmilitón Reckless, lo cierto es que están apuntando unas propuestas que, dicho amablemente, sitúan al Reino Unido fuera del marco de convivencia europeo.

Quizá el tema más conocido sea el del establecimiento de límites a la libre circulación de trabajadores, en el que Cameron ya he tenido sonoros encontronazos con algunos de sus colegas europeos y con el propio Jean Claude Juncker. A este asunto se une el de la reducción de la contribución neta de UK a las arcas de la UE. Uno teme que los burócratas de Bruselas sean más tolerantes con el Gobierno británico de lo que debieran ser.

Pero sobresale, por encima de todos estos temas, una marcada política anti-emigratoria que se basa en la denegación de subsidios asistenciales a las personas en función de criterios de arraigo. Y, al margen de estas medidas más conocidas, ciertas trabas de hecho mediante requisitos administrativos aparentemente voluntarios para acceder efectivamente al mercado de trabajo de Gran Bretaña, sobre todo en el ámbito del empleo cualificado. Por encima de este panorama, sobrevuela el referéndum de permanencia en la UE, en el que dista de estar clara la posición que va a adoptar el Partido Conservador.

Pero no es solo la Unión Europea, también el Consejo de Europa. El número de encontronazos que sus órganos han tenido con GB ha sido muy elevado en los últimos años. Lo cual ha producido una iniciativa en las filas tories hacia la posibilidad de denunciar el Convenio de Roma de 1950, por lo menos en el caso de que no se conceda por parte del Parlamento al Reino Unido el derecho a vetar los pronunciamientos del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Lo cual tiene gran importancia, a la vista del elevado número de modificaciones legislativas que los fallos del Tribunal de Estrasburgo han precipitado. Como ejemplo evidente, la legislación sindical, fuertemente contestada por el TEDH o por el Comité Europeo de Derechos Sociales.

En este escenario, podría dudarse qué es originario y qué es impostado en la agenda política tory. Es decir, hasta qué punto está condicionada por los del UKIP. Es difícil saberlo. La marca conservadora siempre ha ido unida a una agenda fuertemente desprotectora y desreguladora, euroescéptica y generadora, en la práctica, de considerables bolsas de pobreza. No obstante, ahora parece más empeñada en desarrollar iniciativas del gusto de un populismo muy escorado hacia las posiciones europeas más extremistas. Es como si renunciara parcialmente a su identidad aristocrática y clasista para entregarse a nauseabundas iniciativas dirigidas a despertar los peores instintos de las clases trabajadoras amenazadas por la pobreza y la exclusión social.

5/11/2014

CANTO MELLOR RECENDE O ESTERCO!

CURSOS DE FORMACION



Un xa perdeu a capacidade de alporizarse con este personaxe que temos de presidente da Xunta. A trama dos cursos de formacion constitue unha indignidade grande, en tempos nos que as politicas activas de emprego serian tan necesarias e nos que a nosa mocidade e a nosa clase traballadora precisa tanto de accions formativas. O fraude non se produce, desde logo, nunha materia secundaria.



Que creto podemos termos as galegas e os galegos no bon fin das politicas de emprego? E merecente a nosa Administracion autonomica de xestionar a Garantia Xuvenil? Evidentemente que non. Por incompetente e por desleal. E a tentativa de Mr. Bean de botarlle chumbo a todos espallando merda non procede. Eu son testemuna: na epoca do bipartito xestionei un curso de formacion para persoas desempregadas e afirmo que os controis eran exhaustivos. Unha funcionaria da Consellaria de Traballo subiu a Universidade varias veces, eu estaba sometido a un exhaustivo control de firmas e cada euro que gastamos foi convenientemente fiscalizado. Non somos iguais. O corrupto e o Goberno actual, non o anterior. Alguen poderia pensar que foi o meu un curso especifico. Pero, engado eu, esa foi a mina experiencia. Desde logo, me alegro de non ter feito ningunha colaboracion en formacion para o emprego desde o 2009. Eles non son merecentes de confianza.



Cando un ve a fotografia reiterada do noso presidentino con persoas que, en apariencia, estan enlamados en practicas delictivas, que pode pensar? A xente normal non temos tantas amizades perigosas. No mellor dos casos, haberia que pensar que Feijoo e un imbecil, por non saber de quen se arrodea. Pero eu non acredito na sua imbecilidade.



Alen destas consideracions, un sinte moita magoa polo que ten defendido sempre. O maior protagonismo de Galiza nas politicas activas de emprego, a asuncion integra de todas as competencias que poderiamos ter. Unha postura mais ambiciosa na que se asumiran certas responsabilidades regulatorias. Esa seria, desde logo, a loxica arela dunha Administracion galega de seu. Xa sei que a actual non ten arelas nen responsabilidade ningunha, pero, caberia facer tanto! Cando sairon as sentenzas do Tribunal Constitucional a partires do 2000, habia moito espazo de traballo e ilusion. O bipartito non tivo tempo, por moito que se fixo boa politica en materia de traballo e relacions laborais. E esta xentalla que hoxe esta non sabe nada...boh!, sabe darlle cartos aos seus en condicions ilegais.



Personaxes como Crespo, Pachi Lucas e outros tantos medraron ao abeiro do Partido Popular, con relacions intimas con politicos emerxentes. Non me quero esquecer do alcalde da Coruna, chivato de investigacions policiais. Non somos todos iguais! A corrupcion do goberno de Mr. Bean e abafante.


Xa non e que non tenan a mais minima idea de como xestionar as politicas sociais e laborais. E que ademais son fondamente desleais co dineiro publico. O meu ordenador de hoxe, abraiado polos acontecementos, non soubo por tildes, porque un non sabe xa onde por os acentos do discurso: na incompetencia, na corrupcion ou na desproteccion dos febles.



Con todo, e o mellor momento de reclamar un goberno galego que tanto necesitamos que saiba que facer coas politicas activas de emprego. Somos unha das rexions de Europa con menor taxa de emprego. Xa sei que non e culpa exclusiva de Mrs. Mato, pero deberia facer algo por mellorar a situacion. Pero antes, estudar e aprender.

21/10/2014

BEATRIZ FIGUEROA, OUTRAVOLTA

Mais a indignidade do PP, que no Congreso rexeitou por segunda vez a nosa proposición, sempre hai espazo para a esperanza. A vontade de defender ás persoas diagnosticadas de cancro debería estar por riba de consideracións partidarias, pero hai lumpens morais, como a xentalla que votou en contra no Congreso. Adxunta vai a admisión a trámite no Valedor do Pobo. Parabéns a Beatriz.

13/10/2014

¿Cómo subir los salarios? Solo el IPC garantiza el poder adquistido (Publicado en "La Voz de Galicia" domingo 12 octubre)

Los organismos internaciona¬les —en particular la OCDE y la OIT— están esta temporada expre¬sando lo que todos ya sabemos: la desastrosa ejecutoria del Gobierno de España y de las Administracio¬nes autonómicas en las políticas ac¬tivas de empleo. Las constantes alu¬siones a que es necesario mejorar la eficiencia de los servicios públi¬cos de empleo, los modelos de co¬locación, la política de subvencio¬nes al empleo o la aplicación de la garantía juvenil ponen de manifies¬to la incompetencia de nuestra cla¬se dirigente.

Pero estas consideraciones han quedado ocultas ante los grandes titulares y ante el énfasis que el director general de la OIT, Guy Ryder, ha puesto en que era nece¬sario un incremento de los salarios en España. El documento de esta institución España, crecimiento con empleo está repleto de matices y es susceptible de muchas críticas. Con todo, contiene reflexiones muy valiosas. En cuanto a los sa¬larios, pone de manifiesto la cono¬cida reducción de los mismos, no ya en términos reales, sino también nominales. Como ya comenté en otras ocasiones, el Gobierno espa¬ñol ha apostado, para recuperar la competitividad, por un modelo que aúne la seguridad jurídica de un Estado miembro de la UE y los salarios de un país bananero. Sin duda, han crecido las exportacio¬nes, pero se ha desplomado la de¬manda interna.

Desde el punto de vista de las re¬laciones laborales, la OIT enfatiza el descenso de la tasa de cobertura de nuestra negociación colectiva, por motivos ligados a la reforma del 2012. Básicamente, por la prefe¬rencia por los convenios de empre¬sa, por unas reglas de inaplicación muy poco rigurosas y por cierta invitación hacia las prácticas in¬formales que destila dicha reforma. Eso es grave en un modelo de nego¬ciación como el nuestro, que pre¬cisamente tenía entre sus puntos más fuertes que amparaba a más del 70 % de la población activa. Y el informe acentúa también que una tendencia hacia la descentra-lización del sistema incrementa las desigualdades y las injusticias en los salarios. Son las verdades del barquero, pero a veces es necesario que las escriba una prestigiosa ins-titución internacional.

PRODUCTIVIDAD

La recomendación de la OIT es con¬tundente: que suban los salarios «tanto como permita la producti¬vidad». En este escenario parece ser que se está renovando el acuerdo sobre negociación colectiva, que en su nueva versión debe cubrir el trienio 2015-2017. Poco ha trascen¬dido de la negociación, más allá de ciertas invocaciones recíprocas al esfuerzo de todos. La moderación salarial se asume como valor com¬partido de sindicatos y patronal, en unos términos que parecerían augurar un rápido entendimiento. Pero, a partir de ahí, se plantean la dificultades de la letra pequeña. La parte sindical quiere referenciar los incrementos salariales al IPC e introducir cláusulas de garantía salarial, aunque tomando en con¬sideración los factores de produc¬tividad y las propias circunstancias económicas de cada empresa. Todo con grandes protestas unánimes de que el primer objetivo debe ser no entorpecer la creación de empleo.

La música no suena mal, pero son necesarias algunas precisiones. La invocación a la productividad en el informe de OIT constituye un límite, no un parámetro de medi¬ción. No se pone en entredicho que deban existir complementos sala¬riales vinculados a la misma. Pero he leído en demasiadas ocasiones a economistas y a aprendices de expertos en relaciones laborales de¬fender que las revisiones salariales se referencien a la productividad y a los resultados de las empresas.
No estaría mal, pero eso solo puede funcionar en sistemas de relaciones laborales—como el ale¬mán— basados en la participación y en la implicación de los traba¬jadores. Porque, ¿está la empresa dispuesta a abrirle los libros de cuentas a los representantes de los trabajadores? ¿Pueden estos tener la seguridad absoluta de que no hay contabilidades B, tarjetas opacas u otras circunstancias sobradamente conocidas? Negociar a partir de ta¬les parámetros de productividad o resultados requiere mucha buena fe, mucha confianza recíproca y mucha transparencia informativa. Es decir, no me parece que concu¬rran las circunstancias objetivas, sin perjuicio de que sea necesario avanzar en que se configuren en¬tornos de mayor empatía.

INVOCAR LA INFLACIÓN

Por consiguiente, me parece razo¬nable —y necesario— invocar el IPC y garantizar el poder adqui¬sitivo de la clase trabajadora. Es más, auguro que a la parte empre¬sarial la propuesta no le va a causar demasiado rechazo. Es la historia de los años de crecimiento de la pasada década repetida: dosis de seguridad para los trabajadores a cambio de moderación salarial para las empresas. En épocas de crecimiento débil, tal vez tenga dificultades, que pueden soslayar¬se con las convenientes cautelas. Pero creo que es lo razonable y lo esperable. Por supuesto, sin negar que hay que mejorar cuantitativa y cualitativamente los complemen¬tos ligados a la productividad.

Y hay otro ingrediente más en el informe de OIT que no debe pasar desapercibido: su preocupación por que mejoren los mecanismos de representatividad de los traba¬jadores en los niveles más descen¬tralizados. También este pequeño detalle tiene mucho que ver con la reducción salarial que hemos pade¬cido los últimos años, a causa de que los acuerdos y los convenios de empresa se negociaban con repre¬sentaciones sociales muy débiles y muy vulnerables. Nuestro Esta¬tuto de los Trabajadores necesita una reforma urgente del modelo de comités de empresa y delega¬dos de personal. Porque uno de los pilares en los que se ha sustentado la reforma del 2012 ha consistido en remitir los centros decisorios de la negociación colectiva a los ámbitos en los que los mecanismos representativos de los trabajadores brillan por su ausencia. Si se quiere reforzar el nivel empresarial como ámbito de negociación colectiva, habrá que garantizar la existencia de representantes con derechos en el mismo.

Con todo, que el diálogo social fluya con normalidad es un sig¬no esperanzador, muy a pesar de los destrozos que la reforma del Partido Popular causó en nuestro modelo de relaciones laborales. Habrá un tiempo en el que las he¬ridas cicatricen, se restablezcan los entornos de convivencia tra¬dicionales y se generen marcos de relaciones laborales más eficientes, integradores y equitativos.

Jaime Cabeza Pereiro

11/10/2014

EL ASUNTO CACHALDORA



Como elemento concatenado a la entrada anterior, el Abogado General ha dictado sus conclusiones sobre el asunto Cachaldora Fernández el 9 octubre 2014. Se dirá que no suponen una contestación a la sentencia del Tribunal Constitucional porque, a fin de cuentas, versan sobre el principio de no discriminación, no sobre el de igualdad. Bueno, tanto da.

Habrá que esperar desde luego a la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, pero, si mantiene la postura del Abogado General, habrá que hacerle otra poda a la normativa española de Seguridad Social por lo que respecta a los trabajadores a tiempo parcial. Es decir, habrá sido declarada discriminatoria por razón de sexo la regla consistente en que los períodos de laguna deben integrarse con la proporción de la base mínima correspondiente al contrato a tiempo parcial anterior a la laguna.

Parece que la defensa de la Seguridad Social consiste en que la regla no puede considerarse discriminatoria, sino que es aleatoria. Resulta bastante chusco, porque en el fondo está defendiendo ante el Tribunal de Luxemburgo que tiene algo de arbitraria. O, lo que es lo mismo, lo contrario de lo que acaba de decir el TC.
Quizá el argumento del Abogado General acerca de que la regla es discriminatoria parezca demasiado escueto. Pero es muy cierto. Los datos que da el Gobierno español, lejos de desmentir, muestran claramente que hay impacto adverso hacia las mujeres: la regla ha afectado a 5657 hombres y a 5129 mujeres. Por lo tanto, a más hombres que mujeres, pero a un porcentaje sensiblemente más alto de mujeres ocupadas que de hombres ocupados.

Es obvio: las mujeres abandonan en muchos casos el trabajo a jornada completa para la crianza de hijos o el cuidado de familiares. Por lo tanto, los períodos de laguna los integran a posteriori con las reglas que aquí se combaten. Quien no quiera verlo es un poco necio.

Me vienen a la memoria ahora los autos del TC que inadmitían cuestiones de constitucionalidad “por notoriamente infundadas” relativas al cálculo de bases reguladoras –vg., por incapacidad permanente- en los casos de trabajadoras que habían reducido la jornada por guarda legal. Para la mayoría –a salvo de los honrosos votos particulares- era obvio que no había discriminación indirecta de la mujer. Bueno, parece que al abogado general no le parece tan obvio.

En fin, a esperar noticias del Tribunal. Entretanto, por segunda vez adjunto una foto de Fernando Lousada, factótum de esta cuestión prejudicial, ¡mira que le había dicho veces que se cortara el pelo en cuarto menguante!

7/10/2014

OUTRO NOVO DESACERTO DO TRIBUNAL CONSTITUCIONAL



O Pleno do Tribunal Constitucional ditou onte unha sentenza que se esparaba con interese. O Tribunal Supremo prantexara cuestión de constitucionalidade en relación co sistema de encher períodos sen cotización –lagoas- dos traballadores que anteriormente prestaran servizos a tempo parcial. Como queira que, no caso de traballadores a xornada completa, a lagoa se colmaba aplicando para o cálculo das correspondentes bases reguladoras a base mínima existente, a normativa controvertida optaba por idéntica regla, pero en proporción á xornada desenvolvida no último contrato previo á lagoa.

Segundo o Tribunal Supremo, este sistema é contrario ao principio de Igualdade, ao de non discriminación e á interdicción da arbitrariedade. Porque penaliza aos traballadores por un factor aleatorio, como é que o último contrato fose a tempo parcial, aínda que na sú vida laboral prevaleceran as cotizacións a xornada completa. E pode beneficiar a alguén na situación inversa: que case sempre traballou a tempo parcial, pero que o seu último contrato, mesmo de moi curta duración, fora a tempo completo. Polo demáis, á vista da feminización do traballo a tempo parcial, cabe que a norma incurrise en discriminación indirecta por razón de sexo.

O Tribunal constitucional rexeita a cuestión de constitucionalidade nunha sentencia que contén unha argumentación moi discutible. Desbota a xuízo de non discriminación polo feito de que o demandante era un varón, de tal xeito que a resposta a esta cuestión non tiña incidencia en relación co concreto caso prantexado. O que, como subliña o voto particular do maxistrado Xiol Ríos non é certo, porque unha norma que produza unha discrminación indirecta debe ser declarada nula, e polo tanto inaplicable tamén a casos nos que a persoa afectada non pertence ao colectivo vitimizado.

No que se refiere á suposta vulneración do principio de Igualdade, tampouco a argumentación do voto maioritario é convincente. Fai un repaso da normativa de cotización, con particular atención á reforma de 2011 e ás reglas de integración de lagoas. E baséase na STC 253/2004 para concluír que o principio de contributividade debe ser criterio abondo para diferenciar as integracións de lagoas segundo o anterior contrato fose a tempo completo ou parcial. Porén, habería que recordar que os efectos aplicativos da norma producen un tratamento perxudicial a persoas que, no que se refire a carreiras de cotización, non teñen necesariamente achegas ao sistema menores que outras que se benefician da integración de lagoas “a tempo completo”. Iso, ademáis, sen que haxa en apariencia unha xustificación razoábel e xustificada.

Polo demáis, cando está en xogo o principio de non discriminación por razón de sexo, o principio de contributividade do sistema non pode valer como xustificación, como ten expresado o Tribunal en máis dunha ocasión. Mesmo, implícitamente, na sentencia 61/2013, do 14 de marzo. Ben é certo que o Tribunal arroeda este problema polo expediente de non entrar no xuízo de non discriminación. Con todo, o argumento do TS de que a norma controvertida, por aleatoria, é arbitraria, ten moita forza persuasiva, que desde logo o TC non desmonta cunha magra argumentación de contrario.
Dialécticamente, o Tribunal Constitucional admite que pode haber outras interpretacións da norma que non conduzan ao resultado inxusto que salienta o Tribunal Supremo, aínda que non as valora porque isa é unha cuestión de legalidade ordinaria. Como declaración de intencións, estaría ben, se non fose porque logo o se posiciona militantemente pola interpretación que defende o TS.

É unha mágoa esta sentenza, porque implica un claro banzo atrás na protección social dos traballadores a tempo parcial. Menos mal que aínda está pendente de fallo no Tribunal de Xustiza da Unión Europea o asunto Cachaldora, no que se vao valorar se este sistema de enchemento de lagoas é congruente coa Directiva 79/7/CE. Algúns estamos moi esperanzados co fallo de Luxemburgo. É unha magoa que este non fose anterior á sentenza do Tribunal Constitucional, porque se así sucederá outro galo cantaría. Como sucedeou co binomio sentencia Elbal Moreno-sentenza 61/2013. Alguén cree sinceiramente que a fundamentación xurídica e o fallo da STC 61/2013 sería a mesma se non fose precedida de Elbal Moreno? Por certo, é moi expresivo o mesto silencio que o voto maioritario fai desta sentenza do 2013.

Á marxe destas disquisicións, o certo é que este novo pronunciamento ten unha doutrina inxusta, discriminatoria e arbitraria. O que xa denunciara no seu día o Auto do Tribunal Supremo. Con todo, para salientar o positivo, achegamos nesta entradiña unha Imaxe de Xiol Ríos, o illado autor do voto particular.

18/9/2014

INSTITUTO DE LA MUJER Y PARA LA IGUALDAD DE OPORTUNIDADES



Hoy ha entrado en vigor la Ley 15/2014, de 16 de septiembre, de racionalización del Sector Público y otras medidas de reforma administrativa. Una de las medidas que introduce consiste en una re-estructuración de calado del Instituto de la Mujer, que pasa a ser también “para la igualdad de oportunidades”. La esencia de la reforma consiste en habilitarlo como órgano competente de las demás causas de discriminación prohibidas e incluidas en las Directivas 2000/43/CE y 2000/78/CE –origen racial o étnico, edad, discapacidad, religión, orientación sexual-. He leído algunos comentarios bastante superficiales al respecto que me invitan a formular algunas reflexiones sintéticas:

1ª.- Es razonable que la lucha contra la discriminación se centralice en un único órgano administrativo con competencias generalistas sobre todas las causas. Así se hace, desde luego, en los Estados europeos con mayor tradición jurídica en torno a las políticas antidiscriminatorias. Póngase el ejemplo del Reino Unido y su Equal Opportunities Commission, o la homóloga institución holandesa. Es la opción más apropiada para afrontar la discriminación estructural, luchar contra la discriminación múltiple e intersectorial y formular políticas realmente inclusivas.

2ª.- Resulta la alternativa viable para paliar el bajo perfil institucional que tienen las discriminaciones diferentes de la sexista y por origen racial o étnico. Las demás hasta ahora carecían en el ámbito público de un organismo referencial, a causa del bajo perfil de la Directiva 2000/78/CE y del poco compromiso real de nuestra real-politik acerca de estas demás causas postergadas. Muchos de los mecanismos de defensa horizontal de la discriminación sexista serán a partir de ahora más exportables a las mismas, con los efectos positivos que de ello se podrían derivar.

3ª.- Las voces críticas que han aflorado desde el movimiento feminista en torno a esta reorganización temen, razonablemente, que la lucha contra la discriminación por razón de sexo pierda realce y protagonismo como política transversal en nuestro país. Los temores son fundados, porque la derecha se ha encargado de que así sea. Pero es evidente que este paso atrás no debería verse potenciado por una reorganización unificadora. En definitiva, la no discriminación por sexo se ha construido a partir del ideal de la mujer blanca heterosexual y de clase media, sin que asomen en grado suficiente las identidades complejas de mujeres de minorías raciales, o miembros de minorías religiosas, o lesbianas, o mayores, o inmigrantes, por aludir a las yuxtaposiciones más frecuentes. Son realidades emergentes en nuestro país. Esta discriminación sistémica se combate mejor con un órgano unitario.

4ª.- Pero la reforma es preocupante, porque asoma claramente un objetivo de debilitar la lucha contra la discriminación, no de fortalecerla. No es tranquilizador que el Consejo para la eliminación de la discriminación racial o étnica se convierta en una sucursal del Instituto. Es decir, la Ley mantiene un claro protagonismo de la discriminación sexista, que es la realmente contemplada, en tanto que las demás son meras adherencias, competencias accesorias del órgano. Algunas expresiones de la ley invitan a pensar que la misión del Instituto en relación con las causas postergadas será poco más que ninguna: una difusa atención poco comprometedora. Pero que puede difuminar su tradicional identidad de órgano de defensa y promoción de los derechos de la mujer.

5ª.- Claramente, el sesgo “racionalizador” es, en realidad, una tendencia de ahorro y de adelgazamiento de la Administración. La Ley expresamente dispone que las modificaciones en modo alguno pueden suponer un incremento del gasto. Es decir, el Instituto tendrá que afrontar objetivos más amplios con los mismos magros recursos. En este contexto, no cabe dudar de que la verdadera intención de la mayoría absoluta del Parlamento no es otra que cumplir el expediente y no comprometerse. La lucha contra la discriminación a la derecha siempre le ha importado un bledo.

6º.- Por desgracia decayó el proyecto de ley sobre las demás causas de discriminación presentado por el Gobierno de Zapatero. En los tiempos gélidos que corren, el viento es muy frío para las personas mayores, para las minorías raciales o étnicas, para los LGTBI…Para todo el mundo, excepto para las minorías privilegiadas.

15/9/2014

REFERENDUM EN ESCOCIA


He leído estos días tantas protestas sobre la diferencia entre Escocia y Cataluña que me parece necesario decir unas cuantas obviedades. Ahora estoy escuchando en BBC Parliament el tributo al fallecido líder unionista Ian Paisley . Es casi una casualidad histórica que la muerte de este carismático líder político y religioso coincida con el referéndum del 18 septiembre. Ahora escucho a los miembros del DUP –su partido- hablar, después de incluso haberme sorprendido de cómo su acérrimo oponente y al mismo tiempo vice-presidente de su gobierno Martin McGinnes se haya referido a él como “my friend”. Pero, claro, en UK se hace política, y no la basura que se hace en el Reino de España.

¿Quién ha convocado el referéndum? Nada menos que un primer ministro tory, David Cameron ¿Alguien se imagina a un político de la derecha española convocando un referéndum sobre la independencia de Cataluña? Evidentemente no. Los tories pueden ser muy de derechas, pero antes son demócratas, no como los del Sur. Claro, en España no hay conservadores, sólo unos tipos autoritarios que no aceptan el reto de la democracia.
¿Qué ha hecho la reina Elizabeth ante las presiones de que se manifestara por el voto negativo? Expresar su absoluta imparcialidad. Se dirá que no se cuestiona la condición suya de reina de los escoceses, pero hete aquí una monarquía radicalmente neutral, lejos de los impertinentes comentarios que tenemos que escuchar de nuestro jefe del Estado –al menos, del anterior-.

En cuanto a Escocia, curiosamente aquí no se amenaza a los del “yes” con unas consecuencias desfavorables sin cuento. No es objeto de gran debate la continuidad de Escocia en la UE. La única música discordante que se escucha es la de los “músicos de aldea” del directorio de la UE. El debate aquí es enormemente práctico, centrado en cuestiones económicas, de mercado y de país. Por supuesto, entran en juego elementos emocionales, y aquí claramente Alex Salmond y el SNP han ganado claramente la partida, sin duda por cierto grado de torpeza de los partidarios del “not”, que han hecho una campaña más bien en negativo.

El problema de Cataluña no es el Escocia por la sencilla razón de que la calidad democrática del Reino Unido y la del Reino de España no es la misma, esa es la gran diferencia. No se trata de que gane el sí o en no, sino de que la democracia se haga real. Yo no quiero una Cataluña independiente, quiero a los catalanes y un Reino de España sin ellos sería menos habitable. Pero me parece intragable todo este discurso moral sobre la unidad de España. Como si esa unidad fuese un valor moral en sí mismo. Algunos quisiéramos que, como mucho, fuera un valor democrático.

Lo más insultante de opiniones como la de la editorial del País de hoy es que haga referencia a las fronteras del 1707 en las Islas. Pero, ¿es que hemos olvidado cuándo nace el Estado español como entidad de suyo? A algún creador de opinión habría que recomendarle la lectura de algún texto divulgativo, como “Reinos Desaparecidos”, de Norman Davies, A ver si nos enteramos de algo.

Ahora escucho a la secretaria general del TUC Frances O’Grady en el congreso anual, este año en Liverpool. Es terrible el proyecto desregulador de los tories, sin duda alguna. Es terrible que el índice de cobertura de los convenios colectivos en el sector privado haya caído al 16 por 100. Sin duda, aquí hay muchas paradojas. Pero, al menos, hay un poquito más de democracia. Desde luego, muy imperfecta, pero suficiente como para darnos sopa con ondas. Por cierto, quizá la paradoja de un hipotético sí es que daría paso a un gobierno laborista de Escocia, no a uno del SNP.

6/8/2014

NON A FILGUEIRA VALVERDE


Levo semanas lendo artigos a prol ou en contra de que se lle adique o día das Letras Galegas, o 17 de maio 2015, a Filgueira Valverde. Eu non son un especialista na súa obra. Apenas a coñezo e, desde logo, non dubido dos seus merecementos académicos. Non me gabo da miña ignorancia, é un feito que recoñezo e xa está.

Con todo, rexeito que se lle homenaxee. Quérolle ben á Academia e, en particular, a algún dos seus membros que con seguridade defenderon a súa candidatura. Comparto que hai que optar por unha celebración integradora na que caiban diferentes opcións. Desde logo. Nunca se concebiu o Día das Letras en defensa dunha determinada concepción partidaria. Abonda con coñecer como e cando naceu.
Pero homenaxear a un connotado franquista é moito máis do que se debe aceptar. É verdade que houbo moita connivencia, moito medo, moito silencio. Pero non tanta adhesión inquebrantable aos principios do movemento. Non na miña contorna, cando menos. As deslealdades da xente foron máis por omisión que por acción. Así sucedeu en Galiza, cando menos na época en que o señor Filgueira Valverde exercía cargos nada secundarios, que son desde logo testemuño dunha adhesión cainita ao réxime xenocida.

Eu non deixo de respectar ás persoas que se implicaron nese réxime pero que logo se decataron de que seu tempo político rematara. Mesmo teño unha boa relación con algún deles. Pero sinto unha especial zuna desta xentalla que logo se reconverteu nun falso demócrata e quixo ser alguén no Estado das Autonomía, como este señor ao que lle van adicar o 151 aniversario de Cantares Galegos. Iso non é acepable nen digno, por máis que moitos percorrerar o mesmo atallo.

Non cabe, desde logo, separar en bos e malos, pero si ter a mínima sensibilidade histórica para nunca homenaxear a alguén que participou activamente neste oprobio. Por moito que defendera a lingua galega, non defendeu as mínimas reglas de convivencia democrática. Antes ben, pertenceu a unha organización estatal incompatible cos valores éticos e cidadáns que hoxe dicimos todos que defendemos. Pero a ledicia con que algún membro da Xunta de Galiza –non o presidente, ao que esta discusión lle queda moi grande- recibiu a sía designación di moi pouco dos seus valores democráticos.

O Día das Letras non é unha celebración de especialistas. É unha das poucas datas nas que un pensa que a xente abre algún libro na nosa lingua. Por iso, a escolla da persoa ten moita importancia, como cuestión cívica. A mensaxe é desoladora. Como se non houbera escritores, de todas as opción políticas, que lembrar! Pero non a alguén que non foi exemplo cívico, todo o contrario. Sen entrar en decisións concretas que adoptou ou que permitiu que se adoptaran. Eu renego de Filgueira e dos seus conmilitóns. E non me teño por sectario. Pero hai concepcións da vida que non se debe permitir que agromen de novo.